Aceite de Almendras

El aceite de almendras es uno de los ingredientes más utilizados para conservar la belleza de la piel. Sus cualidades altamente hidratantes y su rico contenido en vitamina E, lo convierten en parte importante de los secretos de salud y belleza de personas alrededor del mundo, usándose en la antigüedad y en tiempos modernos.

¿Cómo se obtiene el aceite de almendra?

El aceite de almendras es un producto que suele ser fácil de conseguir y viene en diferentes presentaciones, listas para ser utilizadas. El aceite se obtiene del fruto seco de la almendra tras un proceso de prensado en frío o por medios mecánicos.

El prensado en frío es el proceso que mantiene mejor las propiedades de las almendras, mientras que por medios mecánicos se pierden algunas propiedades. Después de obtener el producto, por cualquier método, pasa a ser refinado.

¿Cómo prepararlo en casa?

En muchas tiendas naturistas e incluso farmacias y perfumerías podemos encontrar este producto, pero si no deseas comprar este aceite también tienes la opción de hacerlo en casa.

Ingredientes:

  • 2 tazas de almendras limpias, que se encuentren sin tostar.
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, el cual servirá como base para la preparación.
  • Una licuadora o batidora potente.

Preparación:

  1. Lo primero que debes hacer es colocar las almendras en la licuadora y procesarlas hasta que queden lo más molidas posible, lo ideal sería licuarlas hasta obtener una pasta de almendras. El tiempo para lograrlo dependerá de tu licuadora.
  2. Mientras estás licuando, añade poco a poco las cucharadas de aceite de oliva y deja que se procesen un poco más para así tener una mezcla homogénea.
  3. En un frasco de vidrio que cierre herméticamente, deberás guardar esta pasta durante al menos 15 días. Procura almacenarla en un lugar seco y fresco, en el que no le pegue el sol.
  4. Transcurrido ese tiempo, los sedimentos se asentarán y el aceite se separará de la preparación, quedando sobre la mezcla sólida.
  5. Retira el aceite con cuidado y envasa para poder disfrutar de las bondades de las almendras para la salud y belleza de la piel y del cabello.

Propiedades y beneficios

El aceite de almendras brinda una gran cantidad de beneficios para la salud y la belleza. Se trata de un producto elaborado para uso externo y su consumo no se recomienda, sin embargo, algunas personas lo utilizan como un laxante suave.

Es de un color transparente con algunos tonos amarillentos y un agradable aroma dulce que suele ser bastante delicado. El aceite de almendras aporta un alto contenido de ácido oleico y ácidos linoleicos, otros ácidos grasos y vitamina E, elementos que le conceden su alto poder hidratante.

Este producto humecta la piel, cuero cabelludo y fibra capilar a la vez que provoca una especie de sello que evita que el agua de la piel se pierda. De esta forma logra una hidratación profunda, que resulta ideal para las pieles más secas.

Por sus propiedades es un aceite ideal para hacer masajes, ya que ayuda a calmar la ansiedad, los nervios y el estrés. Se utiliza por sus cualidades emolientes y sirve para casos de afecciones cutáneas de tipo inflamatorio leve, como puede ser la piel seca o el herpes.

Aceite de almendras cosmético

Este aceite se utiliza principalmente en el mundo de la cosmética, por todas las bondades que ofrece para el cuidado de la piel, ayudando a mantenerla profundamente hidratada, incluso en casos de personas con acné, sin producir que este empeore.

  • Para la piel. Es rico en vitamina E y antioxidantes que ayudan a mantener la piel suave y tersa en todo momento.
  • Para las estrías. Sus propiedades estimulan la regeneración de la piel y aumentan la circulación, lo que ayuda a disminuir de manera considerable las estrías, con su uso continuo.
  • Para desmaquillarse. El aceite de almendras resulta ser un excelente desmaquillante natural que elimina fácilmente cualquier resto de productos de la piel, sin maltratarla. Por el contrario, le proporciona una humectación profunda. Elimina incluso los productos a prueba de agua con facilidad.
  • Para las arrugas. Su alto contenido de ácidos grasos y antioxidantes ayudan a la regeneración de la piel, al mismo tiempo que combate los radicales libres causantes del deterioro de la célula, por lo que la piel se conserva lozana, saludable, suave, tersa y visiblemente más joven por más tiempo.
  • Para exfoliar. Elaborar un exfoliante natural resulta sencillo con el aceite de almendras, solo debes mezclarlo con un poco de azúcar y frotar suavemente sobre la piel para retirar las células muertas.
  • Para la dermatitis. Ayuda a calmar los síntomas de la dermatitis y del psoriasis, pues tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a disminuir la irritación de la piel.
  • Para el acné. Es uno de los pocos aceites que pueden ser utilizados por personas con pieles grasas y problemas de acné de forma segura, ya que hidrata la piel sin causar comedones.
  • Para el cabello. Es un hidratante natural maravilloso, ya que ayuda a reparar los cabellos dañados, protegiendo y restaurando los folículos pilosos. Ayuda además a prevenir y eliminar la caspa y la dermatitis seborreica.
  • Para la calvicie. Ayuda a prevenir y detener la calvicie gracias a sus poderes antioxidantes que regeneran el folículo piloso impidiendo que la pérdida de cabello continúe y estimulando el nacimiento de nuevo.

Como puedes ver son muchas las ventajas que ofrece el aceite de almendras, principalmente para el cuidado de la piel. Es por ello que resulta sencillo encontrarlo como parte de la elaboración de productos destinados a preservar la belleza. Aunque, si no deseas comprar productos costosos que lo contengan puedes cómodamente usar el aceite directamente.

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